miércoles, 12 de abril de 2017

Madrugadas apostados en un balcón que apesta a vino


La clarida está en un poema
que desconozco o he olvidado.
La claridad está escondida
en una máquina de escribir
perfectamente oxidable.
Hombres ingobernables bailan
destrozando el tiempo.
Hombres sedientos caminan sobre el asfalto
crepitando como si fueran bolas de fuego
y la ciudad estuviera a punto de arder.
Lozano y los chicos caminan
por una ciudad inmóvil.
Calles gélidas como cubitos de hielo
van derritiéndose a nuestro paso.
Hay fuego y nadie sabe qué ocurre en Groenlandia.
Laura y los chicos brindan bajo este invierno
y no hay quien les cale los huesos.
Beben y fuman y charlan
y no existe un día posterior, no hay sol,
solo noche envuelta en llamas
sobre las calles gélidas
mientras los ingobernables
brindan con gin tonic y bailan y son felices.
Los Kundalini han iniciado el seísmo
y brillan todas nuestras estrellas
y no hay farolas suficientes para ocultarlas.
Beben, comen y fornican
en la ciudad de provincias y aún no ha llegado
el momento de pararles los pies
y suena un piano que nos recuerda
que la claridad se esconde en un poema
que desconocemos o hemos olvidado,
que la claridad se esconde
en una noche perfectamente oxidable.

lunes, 20 de marzo de 2017

Presentación de Poemas rescatados de las llamas


Ya está aquí la presentación, Estáis todos invitados, seguro que pasaremos una buena noche y lo celebramos como se merece.

También podéis adquirir ya vuestro ejemplar a través de la página web de Piedra Papel Libros: aq.

miércoles, 8 de marzo de 2017

domingo, 19 de febrero de 2017

Olvidar los caminos...



Olvidar los caminos,
todas las veredas posibles
que jamás pisarás.
La ficción es un perro moribundo
en tu ombligo, un mordisco con sarna.
El café está en la pupila
que no duerme. El café no teme
a madame nuit. El café es el ojo
del gato que siempre está alerta.
No hay ficción posible para él.