El mundo de Reig comenzaba a quebrarse debido a la epidemia sistémica del proceso de regulación de sus córneas. Nunca se había encontrado ante un enfrentamiento como ese, violento y repleto de moscas molestas. Aunque a fin de cuentas, era algo más que debía anotar en el listado de batallas a librar. La sencillez de tal empresa se encontraba dispersa en el azul; el rojo y el negro parecían pasar a mejor vida, aunque esto era tan solo una pequeña perdida de la pista de ruta.
Juliette se alejó de kirosagua sin aviso previo, Reig ya imaginaba que esto sería así. Él era consciente que tendría que ser así. Pensó informar a Bienvenida y Lucia, pero aún no era el momento y necesitaba aire y algo de cicuta barata para auto-compadecerse.